martes, 12 de agosto de 2014

COMO CAEN LOS CAMPEONES...

El Sevilla no pudo con la superioridad del Madrid, pero nunca entregó el partido y murió compitiendo en busca de un gol que no llegó. La Supercopa no viaja a Nervión, pero la imagen de equipo campeón sigue intacta. 
El Sevilla jugaba esta noche al filo de lo imposible y el filo estaba demasiado afilado para salir ileso. El Madrid, en otras palabras, escenificó su evidente superioridad presupuestaria en el campo, pero sin embargo no pudo pasar por encima de los nervionenses, que compitieron de nuevo hasta el extremo, aguantaron bien el tipo la primera parte, incluso teniendo ocasiones para marcar, y no se derrumbaron con el segundo del Madrid justo después del descanso, un golpe demasiado duro para los de Unai. No obstante, pese a la derrota, que no por lógica y esperada deja de ser dolorosa, fue significativo ver competir al Sevilla hasta el último minuto, buscando el gol sin complejos e incluso sacando cuatro saques de esquina consecutivos en los últimos compases del choque, todo ello acompasado por la banda sonora de un estadio que rugió en sevillista, y de qué forma, pese a la derrota, respondiendo de esa forma a la dignidad de los jugadores de Unai, que cayeron sin duda dando la cara.

Así lo vivimos en la Peña y una vez más dar las gracias al personal del ambigú y a Disvisión por su trabajo y esfuerzo para que todos los sevillistas viviésemos esta noche con nuestro equipo.