domingo, 20 de agosto de 2017

1-1: ACARICIÓ EL TRIUNFO EN UN PARTIDO IGUALADO

El Sevilla se sobrepuso a un mal comienzo, con lesión de David Soria incluida, y en la segunda parte, con Banega y Navas marcando la diferencia , tuvo cerca un triunfo que se perdió en la madera y las buenas intervenciones de Pau López

El Sevilla FC no pudo estrenarse con triunfo en Liga, en un partido raro, en el que fue de menos a más, con una parte para cada equipo, aunque los nervionenses se adelantaron en el marcador y pudieron haberse puesto 2-0 cuando aparentemente mejor estaba el Espanyol, que en la primera mitad de dispuso de clarísimas oportunidades. En la reanudación, con Banega en el campo y Jesús Navas poniendo velocidad, el Sevilla aceleró hacia un triunfo que se perdió en dos ocasiones claras de Muriel, frustradas por el palo y por Pau López.

Puesta de escena oficial del Sevilla FC 17/18 en el Ramón Sánchez-Pizjuán ante un rival de enjundia y llamado a pelear arriba como el Espanyol. Para la ocasión Eduardo Berizzo puso en liza un once repleto de rotaciones con respecto a los que jugaron el jueves. Únicamente repetían Lenglet y Nzonzi, destacando la titularidad de David Soria y Borja Lasso. El partido comenzó torcido, con una pérdida en el centro del campo y una rápida cabalgada de Leo Baptistao que David Soria logró desbaratar jugándose el tipo, hasta el punto que se lesionó la mano izquierda y pidió el cambio de inmediato. Sergio Rico a escena y primer aviso de los pericos a la contra, que ni mucho menos sería el último.

En el primer periodo fue el Espanyol quien más cómodo se encontró en el campo. El Sevilla trataba de llevar el peso del choque, pero jugaba demasiado lejos de las inmediaciones de Pau López y eran los catalanes los que llegaban a la contra con claridad aprovechando las pérdidas en la medular de los nervionnses, apareciendo Sergio Rico en varias ocasiones providencial. El equipo de Berizzo no se conectó al choque hasta que una buena internada de Navas acabó en remate de Nolito y paradón de López. La ocasión espoleó el ánimo de los locales, que se vinieron arriba con ganas, pero sin orden. Aún así el equipo se puso por delante, gracias a un saque de esquina que acabó en un remate de rodilla de Lenglet que acabó en gol.

El partido se ponía de dulce, tal vez sin merecerlo, pero el Sevilla aprovechaba la ola y ahora sí llegaba con certeza, sobre todo a través de Muriel, que en varias ocasiones rozaba el segundo. Pero cuando mejor lo tenía, una nueva perdida de la que se aprovechó Baptistao propiciaba el empate antes de llegar al descanso.

Poco cambiaban las cosas en la reanudación, con el Sevilla muy espeso para desarmar a un Espanyol bien plantado. Berizzo no tardó en mover ficha y sacar a Banega por Borja Lasso. Con el argentino en el campo el Sevilla tomó otro aire. El balón se administraba mejor y Jesús Navas apareció con mucha intensidad por la derecha y generó el suficiente desequilibrio para que el Espanyol se replegara. El paso atrás de los pericos fue aprovechado por el Sevilla, que siempre volcado a la derecha, se fue para adelante y puso cerco al área de López. El buen juego se tradujo en dos oportunidades muy claras, ambas para Muriel. La primera, en el minuto setenta, acabó en un remate al palo, tras una gran jugada colectiva y un servicio de fantasía de Banega. La segunda la desbarató Pau López con una gran intervención, tras pase de la muerte de Sarabia. Todo hacía indicar un final emocionante con el Sevilla acosando a su rival, pero el equipo se desinfló en el último tramo, fundamentalmente por la expulsión de Banega tras protestar al colegiado.

Con uno más el Espanyol soltó amarras aunque no fue de verdad a por el triunfo, pues en realidad mucho antes ya había apostado por un empate que puede catalogarse como justo, porque un tiempo fue para cada equipo, si bien el Sevilla dio la sensación por momentos de que se podía llevar un triunfo que mereció sobre todo el tiempo en que Banega estuvo en el campo.